Minimiza la exposición de datos
Guarda solo lo necesario para cumplir el objetivo. Anonimiza cuando puedas, borra historiales periódicamente y separa cuentas personales de pruebas. Revisa el alcance de cada integración, especialmente acceso a correo y archivos. Menos superficie de ataque implica menos riesgos, menos preocupaciones y más descanso mental.